Para reducir la burocracia y fomentar la adopción de medidas de aseguramiento, las organizaciones que representan los intereses de productores agrícolas y sus cooperativas (COPA-Cogeca) solicitan que se aplique el acuerdo político de revisión de la actual PAC, inserto en el marco del proyecto de Reglamento Ómnibus de la UE, el próximo 1 de enero de 2018.

El secretario general del COPA-Cogeca,  Pekka Pesonen, indicó que el acuerdo político del capítulo agrícola, concluido entre el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros de la UE, es un paso positivo.

Se simplificarán, por ejemplo, las normas relativas a los pagos directos en el marco de la PAC y las medidas para ayudar a los agricultores a gestionar mejor los riesgos. Y, por ello, para el sector agrario es importante que se apliquen estas medidas antes del comienzo del próximo período de Solicitudes de ayuda la PAC, que se inicia el próximo 1 de febrero.

Según Pesonen, «para ser efectivas, las nuevas normas (la revisión de los cuatro reglamentos de base de la PAC) deberán ponerse en práctica rápidamente, esto es a más tardar el 1 de enero de 2018. Por consiguiente, añade, “instamos a las instituciones de la UE a separar el capítulo agrario del Reglamento Ómnibus y a proseguir rápidamente con su adopción formal y la aplicación de la reforma reglamentaria.”

Los expertos del Comité Especial de Agricultura (CEA) defienden que el acuerdo sobre el capítulo agrario del proyecto de Reglamento “Ómnibus” se disocie del resto de los capítulos, como el presupuestario, cuya negociación y posible acuerdo, va mucho más retrasada, con el fin de que los cambios que se introducen en la PAC actual, como la gestión de riesgos, el fomento y la ampliación de las competencias de las organizaciones de productores (OPs) o los cambios relativos a los pagos directos y a un mayor apoyo a los jóvenes, puedan entrar en vigor y aplicarse a principios de 2018.

En este sentido, el Comité de Representantes Permanentes (Coreper) de la UE podría dar su visto bueno a esta decisión este 15 de noviembre, y ser aprobado también luego, a finales del mes de noviembre, por un mini-pleno del Parlamento Europeo, sin que la Comisión Europea presente, por su parte, objeción alguna, al tratarse de cambios que no suponen ninguna modificación presupuestaria.