Cooperativas y organizaciones agrarias españolas han valorado con distinta intensidad y satisfacción las propuestas de reforma de la PAC 2021-2027 presentadas oficialmente hoy por la Comisión Europea.

Cooperativas Agro-alimentarias de España ve en los nuevos planes estratégicos nacionales de aplicación de la PAC un claro riesgo de renacionalización y un obstáculo para el buen funcionamiento del mercado único. Tampoco es una buena noticia que la Comisión haya evitado una vez más hacer propuestas de gestión de mercados para paliar la volatilidad de los precios y las crisis graves. No obstante, existen buenos instrumentos, como la posibilidad de extender el sistema de programas operativos similares a los de frutas y hortalizas a otros sectores. Sin embargo, la incertidumbre y probable reducción presupuestaria limitará mucho su implantación.

Cooperativas lamenta que la Comisión Europea no planté un debate valiente sobre la gestión de los mercados bajo el argumento de que la reforma del reglamento Omnibus ya lo discutió, cuando durante los debates de ese mismo reglamento se arguyó que no se quería hacer una gran reforma antes de discutir la PAC 2021-2027. El sector sigue estando a la intemperie para prevenir crisis graves de mercados.

Cooperativas Agro-alimentarias de España observa ideas muy interesantes a priori, como la de inversiones, el fomento de las OPs y AOPs de naturaleza económica a través de programas operativos, un sistema de asesoramiento para explotaciones más amplio o las mejoras en las inversiones para la innovación en el sector.

No obstante, la incertidumbre sobre el presupuesto y su probable reducción hará muy complicado cubrir todos los frentes, especialmente cuando la Comisión plantea que la mejor manera de luchar por retos comunes europeos es el diseño de planes estratégicos por Estado miembro que pueden hacer peligrar la unidad del mercado y el impacto positivo de la PAC.

ASAJA: los agricultores pierden protagonismo

Desde ASAJA se denuncia que con las propuestas presentadas hoy los agricultores dejarán de ser los protagonistas de la PAC a partir de 2021, puesto que la Comisión Europea relega a un segundo plano el carácter productivo, el fomento de la eficiencia empresarial y los mecanismos de regulación de mercado para dar mayor protagonismo a medidas cosméticas de supuesto carácter social o medioambiental.

Estas propuestas introducen además una mayor complejidad y abren aún más la puerta a la renacionalización y la regionalización de la PAC, en un ataque frontal al carácter común que ha distinguido hasta ahora a esta política y que socavará un principio básico como el de la unidad de mercado.

La propuesta profundiza también en su renacionalización al trasladar a los Estados miembros o incluso a las regiones muchas de las responsabilidades que ahora ostentaba la propia Comisión y  que tenían un carácter común para todos los agricultores europeos.

“Y es que, contrariamente a lo anunciado, la reforma que se planteaba desde la simplificación, introducirá una mayor complejidad e incertidumbre al trasladar los mecanismos propios del funcionamiento del segundo pilar al primero -tal como se plantea en los denominados planes estratégicos-, lo que generará problemas de gestión en el primer pilar, el de las ayudas directas, y podrá conllevar mayor incertidumbre y retrasos en los pagos”.

En lo que respecta a los mecanismos de gestión de mercados, la CE persiste en su desmantelamiento, continúa por la senda abierta en 1992 y no aporta medidas nuevas para salvar oscilaciones de mercados que puedan sufrir los agricultores y ganaderos en determinados periodos, más graves si cabe en momentos de volatilidad de mercados como los actuales.

Según ASAJA, la CE se esfuerza en vendernos medidas de carácter cosmético como la figura del “agricultor genuino” (antes agricultor activo) o la introducción de límites en el pago de las explotaciones, medidas de cara a la galería cuya finalidad está más que en entredicho.

Por su parte, la introducción de medidas de limitación de pagos o Capping “carece de argumentación técnica o económica y ha sido rechazada por las organizaciones agrarias europeas y cooperativas integradas en el COPA-COGECA. No se ha valorado el impacto que tendría la aplicación de esta medida sobre la estructura de las explotaciones y sus repercusiones en las inversiones, el empleo, la capacidad productiva y la capacidad exportadora de las explotaciones”.

No obstante, la reforma contiene también algunos aspectos positivos. Mantiene la estructura de la PAC en dos pilares, permite que el Estado miembro mantenga el sistema nacional -lo que ofrece la posibilidad de que España mantenga el modelo actual de pagos directos- y apuesta por la financiación íntegramente comunitaria de las ayudas directas. Y por último, la reforma profundiza en el relevo generacional y la innovación, fundamentales para garantizar la continuidad de la actividad agraria más allá de 2027.

Desde ASAJA se apunta que no se puede responder a más obligaciones con menos dinero por lo que entendemos que para desarrollar una propuesta agrícola a la altura de las expectativas es fundamental que se incremente el presupuesto de la PAC, y considera que la declaración común en defensa de una financiación adecuada para la PAC que firmaron ayer en Madrid los representantes de Francia, Finlandia, Grecia, Irlanda, Portugal y España es un punto de partida fundamental, por lo que el Gobierno de España debe perseverar para lograr que se amplíe el número de países firmantes de esta declaración.

COAG: dinamitar la única política común de la UE

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores de Agricultores y Ganaderos (COAG) califica de “grave error estratégico de consecuencias imprevisibles” la propuesta de textos legislativos de la PAC post-2020, presentada hoy. Esta organización considera que los “Planes Estratégicos” nacionales, principal cambio en la arquitectura de la PAC, sientan las bases para dinamitar la única política común de la UE al habilitar a los EE.MM a establecer su propio marco legal para la concesión de las ayudas agrarias.  Llevado al extremo, este cambio podría desembocar en cientos de “mini-PAC” regionales.

Para COAG este enfoque resulta inaceptable porque erosiona gravemente el principio del carácter comunitario de la PAC y puede provocar serias distorsiones entre rentas agrarias y agricultores de distintos países. Esta organización rechaza cualquier tipo de renacionalización de la PAC porque tendrá consecuencias imprevisibles para la delicada economía agraria y el medioambiente y  pone en peligro el valor añadido que supone contar con un mercado único.

Asimismo, COAG considera lamentable que la única novedad de la Comisión a la hora de priorizar la ayudas a los verdaderos agricultores sea un cambio de denominación: de agricultor activo a genuino. COAG rechaza este cambio de nombre ya que introduce confusión y reclama que se recupere la iniciativa planteada en la reforma de 2013 para identificar a aquellos titulares que desarrollan una actividad agraria significativa, de forma personal y directa y cuya renta depende en un porcentaje apreciable de la misma.

De esta forma se evitaría que perceptores ajenos al sector se estuvieran lucrando de los pagos directos de la PAC. COAG propone que un agricultor/a sea considerado activo/a si cumple con la definición de agricultor profesional establecida en nuestro país.

Respecto a la condicionalidad de los pagos directos, la propuesta de la Comisión conlleva la incorporación obligatoria de los requisitos del Greening dentro del paraguas de una condicionalidad reforzada. Lo que no tiene sentido es que se establezca una nueva capa denominada “eco-esquema” que añade complejidad y duplicidad a la labor medioambiental de los agricultores.

COAG apoya una condicionalidad adaptada a la realidad de las explotaciones agrarias, simplificada en su aplicación por parte de los agricultores con una reducción de la carga administrativa, siempre que exista un reconocimiento y legitimación del esfuerzo adicional que se le está pidiendo a los agricultores/as.

“No es de recibo que se planteen mayores exigencias medioambientales y de estándares de calidad y seguridad alimentaria y al mismo tiempo se propongan recortes presupuestarios que, sumados a pérdida poder adquisitivo por efecto de la inflación, pueden alcanzar el  16,6% en los fondos agrarios para el periodo 2021-2027, incidiendo fundamentalmente en el capítulo de  desarrollo rural del (-27%, en apoyo a la incorporación de jóvenes y mujeres, modernización de explotación, regadíos, innovación, agroambientales, mejora de infraestructuras, etc..) , pilar básico para los activos profesionales y para el modelo social de agricultura, mayoritario en España y Europa.”

En el epígrafe de ayudas acopladas,  la organización lamenta el recorte del 15 al 13%  en la opción de establecer medidas vinculadas a la actividad, únicas ayudas del primer pilar dirigidas a sectores con dificultades y a los verdaderos activos del sector.

Entre los aspectos positivos de la propuesta, COAG destaca los siguientes:

Techo de ayudas por explotación. COAG siempre ha apoyado el establecimiento de un techo obligatorio a los pagos directos. Lamentablemente, estas propuestas han acabado frustrándose en anteriores reformas.  Valoramos la propuesta de la Comisión Europea de establecer recortes a partir de los 60.000 € de pago directo (siempre teniendo en cuenta el empleo y autoempleo en las explotaciones).

Pago Redistributivo Complementario a la Renta. Valora la introducción de un pago redistributivo a la renta para favorecer a las explotaciones del modelo social de agricultura. “Consideramos que es imprescindible que dicho pago se establezca en función de las diferentes gamas de hectáreas que existen en el territorio español, con el fin de evitar transferencias entre diferentes sectores de producción. En cuanto al límite de hectáreas, debería establecerse un mecanismo que evite que esta medida beneficie a los absentistas. Asimismo, la puesta en marcha de este pago debe estar ligada a la instauración de una figura de agricultor activo similar al concepto de agricultor profesional”.

Sistema  de  asesoramiento  a  las  explotaciones  agrarias. La innovación debe considerarse siempre desde la participación del sector agrario y conforme a sus necesidades de desarrollo. Ha de dirigirse al desarrollo del modelo social y profesional de agricultura mayoritario en Europa y en ningún caso al fomento de macro-explotaciones y sistemas de integración, que desplazan a los profesionales implantando un modelo de agricultura sin agricultores.

UPA: una propuesta sin un respaldo presupuestario suficiente y cierto

La organización de productores agrarios se ha mostrado muy “preocupada” tras conocer la propuesta de la futura PAC. “Lo peor es que ellos mismos reconocen que la nueva estrategia no tiene un presupuesto firme y, en todo caso, mantienen el recorte a esta política”, han lamentado en UPA.

La propia Comisión reconoce que “es esencial alcanzar un acuerdo” y que, por ahora, los agricultores no tendrán “la necesaria certeza y previsibilidad para poder tomar decisiones sobre su actividad”. Lo que sí ha asegurado el comisario Hogan es su empeño en recortar la partida destinada a la PAC que, por otro lado, es la política más importante de la Unión Europea. Para la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) este es “el principal motivo por el que la propuesta de Hogan hoy ha sido un artificio que mantiene la preocupación en el campo”.

Por otra parte, los agricultores y ganaderos se sienten confusos. “Nos habían prometido una simplificación, pero lo que nos presentan ahora hará más compleja la PAC”, han dicho. De hecho, UPA ha explicado que ejecutar la nueva política será más difícil tanto para los profesionales del campo como para la Administración y se ha quejado de que “todavía no hemos afianzado el sistema anterior y ya estamos anulándolo”.

Asimismo, UPA ha observado que el reglamento presentado hoy insiste en la renacionalización, hecho que les parece “gravísimo” y “una pérdida de identidad para la Unión como potencia agraria”. UPA ha profundizado en este sentido, añadiendo que, con los Planes Estratégicos a elaborar por los Estados miembros, se debilitaría aún más el concepto de política “común” de la PAC.

“Además, en un país como España la gestión se complicaría mucho más y requeriría una coordinación y un trabajo coordinado del que no se suele hacer gala en materia de agricultura”, han concluido desde UPA.

En contraposición, UPA ha opinado que “es una buena noticia que se avance en la definición de agricultor genuino, aunque, dado el reparto de ayudas de nuestro país es necesario mejorar mucho más esta definición”. “Es muy positivo que sólo puedan acceder a los pagos directos aquellas personas que su futuro depende de una manera importante de la actividad agrícola”, han concluido sus responsables.

UPA ha manifestado su apuesta por establecer una figura con criterios de profesionalidad más exigentes que impliquen recibir además otros pagos, tales como el redistributivo. “La ayuda redistributiva que se plantea en el reglamento es una buena idea que plantea la Comisión para apoyar las pequeñas y medianas explotaciones familiares”, han dicho desde la organización.

UPA ha manifestado que hay que incrementar el porcentaje dirigido a las ayudas acopladas. “Son las únicas que están unidas a un nivel de producción mínimo y además son fundamentales para las explotaciones familiares que ligan su futuro a la producción de alimentos; siendo muy importante para asegurar el abastecimiento para la sociedad”, han dicho. La organización ha añadido que el presupuesto del 10% es “muy limitado” y ha reclamado “llegar como mínimo hasta el 15 %”.

“Nos preocupa que Hogan no haya presentado una ayuda acoplada para la ganadería sin tierras, tal y como estaba recogida en el anterior reglamento”. Y es que en la propuesta de hoy no aparece contemplada esta realidad de la ganadería española, “por lo que se margina a la ganadería sin tierras”, han reflexionado desde UPA. Por ello, la organización ha exigido que la PAC refleje una solución para estos profesionales.

Por su parte, desde la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales, Fademur, han denunciado que en este reglamento “no hay mención alguna a la necesaria implementación de medidas de género que cualquier política debe contemplar”. Pero, lamentan en Fademur, “esto ya no resulta una novedad”.

FEPEX: reconocimiento a las organizaciones de productores

La propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo, que regulará los planes estratégicos de la PAC que deberán ser elaborados por cada Estado miembro, presentada por la Comisión Europea en el marco de la reforma de la PAC post 2020, mantiene el régimen específico de frutas y hortalizas y sus medidas básicas: organización de productores y sus programas operativos, con el mismo nivel de ayuda comunitaria mientras potencia las asociaciones de organizaciones de productores y los objetivos medioambientales y de mitigación del cambio climático, tal y como avanzó FEPEX en el mes de abril, cuando se conoció extraoficialmente la propuesta de Reglamento.

La propuesta mantiene básicamente los niveles actuales de ayuda comunitaria a los fondos operativos, cofinanciados por los productores: 4,1% del valor de la producción comercializada de las organizaciones de productores; 4,5% en el caso de las asociaciones de organizaciones de productores, que al igual que ahora podrán ejecutar en programa operativo parcial y el 5% para las organizaciones de productores o sus asociaciones transnacionales, manteniendo con carácter general la cofinanciación del sector privado del 50% del fondo operativo, porcentajes que FEPEX considera deben ser mejorados en respuesta a la eficacia demostrada por estos fondos.

La propuesta mantiene que los porcentajes de ayuda comunitaria al fondo operativo se incrementen en los supuestos mencionados en un 0.5% adicional en caso de aplicación de las medidas de prevención y gestión de crisis de mercado.

Con relación al reconocimiento de las organizaciones de productores y sus asociaciones, la propuesta de reforma de la PAC  mantiene la regulación básica en vigor establecida en el Reglamento (UE) 1308/2013, que seguirán siendo las únicas del sector que puedan constituir y presentar programas operativos.

La propuesta potencia el principio de subsidiariedad, dando más autonomía a los Estados miembros para fijar los objetivos y acciones de los programas operativos. La Comisión delimita los objetivos y las medidas que pueden ser incluidas en el plan PAC y cada Estado miembro selecciona y define las que considera más idóneas para cumplir los objetivos fijados en su plan, que debe ser aprobado por la Comisión Europea.

El mantenimiento de las principales medidas de la OCM en vigor, sin cambios sustanciales evidencia, para FEPEX, el reconocimiento de que las organizaciones de productores, sus asociaciones y los programas operativos, constituyen las medidas más eficaces de la política agraria en vigor, tanto desde el punto de vista de su contribución a potenciar una actividad productiva competitiva, como desde el punto de vista del empleo en múltiples ámbitos vinculados a la actividad productiva agrícola en el mundo rural.

Sobre los pagos directos, de los que está excluida la generalidad del sector de frutas y hortalizas frescas, FEPEX defenderá, por un lado, que el régimen no provoque distorsiones de la competencia efectiva entre productores del mismo sector con condiciones agronómicas y socio-económicas iguales. Y por otro lado, que contribuya a la resiliencia de las explotaciones frente a los retos que plantea la globalización asimétrica del mercado comunitario y la política medioambiental de la UE.