Logo PAC
buscador PAC
By eumedia
Agro Negocios
General

El Parlamento Europeo, a favor de no recortar el gasto agrícola de la PAC post-2020

31/05/2018

El Parlamento Europeo fijo el pasado día 30, por 468 votos a favor frente a 123 en contra y 89 abstenciones, sus prioridades para la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) después de 2020. La Eurocámara quiere que las autoridades nacionales tengan margen para adaptar la Política Agrícola Común (PAC) a sus necesidades, pero rechaza cualquier “renacionalización”, que, según dice, podría distorsionar la competencia en el mercado único.

La PAC debe basarse en un conjunto común de objetivos, normas, herramientas y controles, insisten los eurodiputados y los países han de definir sus estrategias nacionales mediante las acciones que mejor se adapten a sus necesidades.

Si bien la futura política agrícola de la UE deberá fomentar el rendimiento en lugar del cumplimiento, las actividades agrícolas en todos los Estados miembros deberán estar sujetas a las mismas normas estrictas, comunes para toda la Unión, y su incumplimiento acarreará sanciones similares, agrega el Parlamento.

Financiación adecuada, distribución equitativa

 Además de facilitar la producción de alimentos seguros, de calidad y asequibles, la futura PAC deberá contribuir a hacer las explotaciones de la UE más sostenibles desde el punto de vista medioambiental, y a su integración en la economía circular.

La política comunitaria también impulsar la innovación, la investigación y la implantación de técnicas agrícolas de última generación, afirman los eurodiputados. Con este objetivo, insisten en mantener el presupuesto de la PAC, como mínimo, en su nivel actual.

El Parlamento también quiere:

  • continuar financiando íntegramente los pagos directos con cargo al presupuesto de la UE,
  • reducir la burocracia vinculada a medidas medioambientales obligatorias y enfocarlas más hacia los resultados;
  • un nuevo método comunitario para calcular los pagos directos con el fin de eliminar progresivamente los criterios históricos de ayuda;
  • medidas más eficaces para garantizar que las ayudas lleguen a los agricultores;
  • una distribución más justa del dinero entre los Estados miembros, teniendo en cuenta, por ejemplo, los costes de producción y el poder adquisitivo;
  • menos dinero a las explotaciones más grandes, con un límite máximo para toda la UE;
  • más fondos para ayudar a revitalizar las zonas rurales y rechazo frontal al recorte propuesto del 25% de los fondos para desarrollo rural;
  • en ningún caso las ayudas de la PAC deben destinarse a la cría de toros de lidia
  • más apoyo a los jóvenes y nuevos agricultores y a los afectados por la volatilidad de ingresos y precios;
  • excluir los sectores más vulnerables de las negociaciones comerciales, y
  • permitir que tanto las ayudas de la UE como las nacionales (que los Estados miembros pueden ahora conceder a sectores clave en crisis) se utilicen también para productos de importancia estratégica o para compensar los efectos de los acuerdos de libre comercio.

Favorable acogida

Por otro lado, el COPA-Cogeca acogió con satisfacción algunos aspectos de esta votación. El secretario general de esta organización, que representa a los profesionales del sector agrario y a sus cooperativas, Pekka Pesonen, indicó que “creemos que algunos elementos del informe del Parlamento elaborado por el eurodiputado Herbert Dorfmann van en la dirección correcta. La política agrícola de la UE debe simplificarse de forma importante, pero debe seguir siendo una política común dotada de un presupuesto adecuado que permita alcanzar sus objetivos».

En la resolución, los eurodiputados coinciden con la Comisión Europea en que se debería autorizar a los Estados miembros a adaptar la PAC a sus necesidades. No obstante, al igual que el COPA-Cogeca, se oponen a renacionalizaciones de la PAC, advirtiendo que podrían falsear la competencia en el Mercado Único.

Los europarlamentarios insistieron en la necesidad de que la futura PAC fomente la innovación, la investigación, la agricultura inteligente y permita a los productores seguir garantizando la disponibilidad de alimentos de calidad a los consumidores.

También quieren que el presupuesto de la PAC se mantenga al menos en los actuales niveles y se garantice que los pagos directos seguirán estando completamente financiados por el presupuesto de la UE, como propone el COPA-Cogeca. Además, consideran que no es aceptable una fijación de techos obligatoria para los pagos directos, pero es necesario seguir armonizando los niveles de los pagos directos entre los Estados miembros dentro de la UE.

De cara a la publicación de la propuesta legislativa de la Comisión sobre e futuro de la PAC post-2020, instan, en consecuencia, a la Comisión a garantizar en el futuro una política agraria común fuerte y con una financiación adecuada, que suponga una simplificación real de las normas, para permitir así a los agricultores hacer lo que mejor saben: proporcionar alimentos de calidad, al tiempo que mantienen vivas las zonas rurales.

 Renacionalizar, no es opción para la PAC

Tras el voto, la eurodiputada socialista y vicepresidenta de la Comisión de Agricultura, Clara Aguilera, insistió en el rechazo del Parlamento a cualquier iniciativa que suponga una renacionalización. “La política agrícola debe seguir siendo verdaderamente común para todos los Estados, incentivar y ayudar a los agricultores hacia prácticas más sostenibles y respetuosas con el medioambiente“, explicó.

“Desde el Parlamento apostamos por una PAC más flexible, pero no aceptaremos bajo ningún concepto su renacionalización“, advirtió Aguilera, enumerando las principales reivindicaciones socialistas que han contado con el respaldo de la Eurocámara.

“Rechazo a la cofinanciación de los pagos directos, limitación de las ayudas por explotación obligatoria, mantenimiento de los pagos acoplados, refuerzo del apoyo a la agricultura familiar, movilización de recursos para la instalación de jóvenes, así como refuerzo de la perspectiva de género”.

“Igualmente- continuó- apostamos por una PAC en la que los instrumentos de la Organización Común de Mercado (OCM ) sigan desempeñando un papel fundamental en la gestión de los mercados, que fomente la investigación y modernización de la agricultura y refuerce la posición de los agricultores dentro de la cadena de suministro”.

Una vez que la Comisión presente sus propuestas legislativas “podremos comprobar hasta qué punto la Comisión Europea ha recogido el mensaje de este Parlamento”, añadió.

“Estamos en un momento crucial. Necesitamos asegurar una producción agrícola de calidad y sostenible al tiempo, que garantice la actividad de nuestros agricultores y combata el abandono del mundo rural y la despoblación, un fenómeno que no deja de aumentar y que pone en riesgo la supervivencia del campo europeo”, añadió Aguilera.

Por último, recordó que los socialistas no aceptarán ningún recorte presupuestario de la PAC, ya que la actual propuesta de la Comisión propone una rebaja del 16% del presupuesto.

A este respecto, pidió al Gobierno español que “aclare qué es lo que va a hacer, porque hasta ahora no se ha posicionado”, recordando que “España es uno de los principales productores de la UE y la agricultura uno de los pilares de la actividad económica”.

No más recortes

Por su parte, Ramón Luis Valcárcel, vicepresidente del Parlamento Europeo y eurodiputado del PP, calificó de “valiente” la propuesta de la Comisión Europea para la distribución de los fondos en el presupuesto 2021-2027, exigiendo no obstante al Ejecutivo comunitario que “cuadre las cuentas sin que ello signifique tener que incurrir en más recortes en Política Agraria Común y Política de Cohesión”.

 Como responsable de Política Regional de la Delegación del PP en Bruselas, Valcárcel evaluó detenidamente el paquete presentado por la Comisión, concluyendo que “beneficia a España, que de hecho se convierte en el tercer mayor beneficiario de estas ayudas en términos absolutos”, aunque “es una mala noticia que decaiga el monto total destinado a los programas que hacen más y mejor Europa”.

La propuesta de la Comisión comporta cambios en los criterios considerados para otorgar los fondos de desarrollo regional, y al del PIB per cápita se añaden otros como el desempleo juvenil, el cambio climático o la recepción de personas migrantes, algo que Valcárcel tildó de “necesario y adaptado a los tiempos”, explicando que “estos indicadores constituyen una fórmula positiva para dar respuesta a dos de los grandes retos que afronta la UE: el populismo y el euroescepticismo”.

En todo caso, el político murciano destacó que “sólo hay tres países que salen realmente bien parados de este nuevo enfoque, y son Grecia, Italia y España”. Puesto que “España no está sufriendo la misma presión migratoria a la que están sometidos Grecia e Italia, el hecho de que nuestro país haya conseguido atraer más fondos en un momento tan complicado, y en que todos los demás han quedado por detrás, es un verdadero triunfo para el Gobierno de España”.

En opinión de Valcárcel, “tenemos que quedarnos con que España vería incrementada su asignación en un 5%, con 34.004 millones en lugar de los 32.400 que tiene actualmente”.

No obstante, y si bien Valcárcel reconoce que “al haber cambiado las prioridades y ser ahora más complejo el modo de cálculo, ha sido complicado para la Comisión hacer que todas las piezas encajen”, le pide al Ejecutivo comunitario “mayor claridad”,sobretodo “para que no haya lugar a malas interpretaciones”.

En especial, reprochó  a la Comisión que “no haya sido lo suficientemente clara desde el principio”, lamentando que “tengamos que ver ahora que ciertas partidas, en términos globales, sufrirían mayores bajadas de lo que había anunciado”, si bien por el momento “España se ha salvado de que esto le afecte de lleno”.

En cuanto a la categorización de las regiones, el eurodiputado del PP calificó como “positivo” que “en este nuevo período las regiones en transición se sitúen entre el 75% y el 100% del PIB europeo, puesto que en el anterior estaban entre el 75% y el 90%”, otra de las disposiciones que “beneficia a España en su conjunto”.

Valcárcel, que también ha sido el responsable del Grupo Popular Europeo en negociar la posición de la Eurocámara sobre cómo la Política de cohesión debe contribuir a ofrecer soluciones para afrontar el reto demográfico y combatir la despoblación, criticó en todo caso que la propuesta de la Comisión “no sea un bálsamo para las regiones en riesgo de despoblación, que tanta ayuda necesitan y por lo que tanto hemos peleado desde las autoridades locales hasta las autoridades europeas, pasando por las regionales y nacionales”.

En vistas de esta situación, Valcárcel alertó de que “el remedio podría ser peor que la enfermedad”, llamando así a “actuar con cautela” ante una propuesta “en general, buena para España, pero que todavía tiene que ser negociada por el Parlamento Europeo y aprobada por unanimidad en la mesa del Consejo a la que se sientan los Estados miembros”.

Como dijo el vicepresidente de la Eurocámara, “la política de cohesión ha sido y es el pegamento que une Europa, el mejor elemento de corrección de las desigualdades, y desde el Parlamento lucharemos por intentar que mantenga su vigorosidad, tan positiva para nuestra sociedad, a pesar del Brexit”.